SAG, Servicio Agrícola y Ganadero, es una entidad estatal encargada de apoyar el desarrollo de la agricultura, los bosques y la ganadería a través de la protección y mejoramiento de la sanidad de estos mediante políticas estrictas que su incumplimiento recae en onerosas multas. Controlando el ingreso y salida de material biológico al país, ya sea para evitar la introducción desde el extranjero de enfermedades o plagas que puedan afectar a los animales y vegetales que son producidos en nuestro país, así como velar por la buena calidad de nuestros productos que son enviados al extranjero.
La importancia de las políticas del SAG para el control de plagas y epidemias descansa bajo el hecho de la protección de la economía que es generada por el agro, ya que este sector aporta en un gran porcentaje al Producto Interno Bruto, además por el valor social que este genera al dar una gran cantidad de empleos estables. La protección a este sector es aun más necesaria ahora que nuestro país apunta a ser una Potencia Agroalimentaria y Forestal, en que mantener bajos costos de producción nos permite mantenernos en niveles competitivos con respectos a nuestros competidores en el mundo.
Por estas razones es que el SAG mantiene una vigilancia constante en las entradas del país así como un monitoreo constante de los huertos, con el fin de resguardar nuestra condición de isla biogeografica. Para así resguardar nuestra competitividad con respecto a los otros mercados y crecer como país, de no ser así, nuestro principal sector podría mermar su capacidad productiva lo que conllevaría una gran pérdida de empleos e ingresos para el país.
A modo de cumplimiento de estas políticas de control se han implementado onerosas multas a quienes no cumplan con la normativa, si bien algunos reclaman hasta no poder cuando se les cursa alguna multa, ese pago es insignificante con respecto al daño a la economía que podría generarse de no ser así, es tal la gravedad del asunto, que las multas deberían incluso ser aun más grandes para que así este actué como elemento disuasivo a quienes intentan ingresar productos prohibidos.
La labor del SAG es sin duda alguna muy importante para mantener nuestro desarrollo económico y social, sin el probablemente no tendríamos el crecimiento agrícola y forestal que hemos alcanzado estos últimos años y es por esto que creo que son necesarias sus políticas para el control de plagas y enfermedades en el sector agropecuario así como aumentar los costos de las multas por infracciones y aumentar la fiscalización, para que así, Chile logre su acometida de convertirse en una Potencia Agroalimentaria y Forestal.
La importancia de las políticas del SAG para el control de plagas y epidemias descansa bajo el hecho de la protección de la economía que es generada por el agro, ya que este sector aporta en un gran porcentaje al Producto Interno Bruto, además por el valor social que este genera al dar una gran cantidad de empleos estables. La protección a este sector es aun más necesaria ahora que nuestro país apunta a ser una Potencia Agroalimentaria y Forestal, en que mantener bajos costos de producción nos permite mantenernos en niveles competitivos con respectos a nuestros competidores en el mundo.
Por estas razones es que el SAG mantiene una vigilancia constante en las entradas del país así como un monitoreo constante de los huertos, con el fin de resguardar nuestra condición de isla biogeografica. Para así resguardar nuestra competitividad con respecto a los otros mercados y crecer como país, de no ser así, nuestro principal sector podría mermar su capacidad productiva lo que conllevaría una gran pérdida de empleos e ingresos para el país.
A modo de cumplimiento de estas políticas de control se han implementado onerosas multas a quienes no cumplan con la normativa, si bien algunos reclaman hasta no poder cuando se les cursa alguna multa, ese pago es insignificante con respecto al daño a la economía que podría generarse de no ser así, es tal la gravedad del asunto, que las multas deberían incluso ser aun más grandes para que así este actué como elemento disuasivo a quienes intentan ingresar productos prohibidos.
La labor del SAG es sin duda alguna muy importante para mantener nuestro desarrollo económico y social, sin el probablemente no tendríamos el crecimiento agrícola y forestal que hemos alcanzado estos últimos años y es por esto que creo que son necesarias sus políticas para el control de plagas y enfermedades en el sector agropecuario así como aumentar los costos de las multas por infracciones y aumentar la fiscalización, para que así, Chile logre su acometida de convertirse en una Potencia Agroalimentaria y Forestal.
Por Dino Bonatici A.
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