Chile en su “camino al desarrollo” necesita cada vez más energía para poder sostener este afán de crecimiento. Es por eso que surge la necesidad de implementar nuevas fuentes de energía para el país, a causa de esto, es que surge la energía nuclear como una alternativa que cada vez suma más adeptos así como detractores.
La energía nuclear se desarrolla desde hace largo tiempo y en un sin fin de países que han encontrado en esta fuente de energía una forma barata y segura de abastecimiento energético, de ahí que surge la idea de implementar esta tecnología que no solo es muy eficiente en la generación de energía si no que, su combustible es relativamente barato comparada con otras fuentes de energía.
Esta energía cuenta con una cualidad muy importante en nuestro días que es estar libre de emisiones de carbono, comparados con otras fuentes de energía como es el caso de las termoeléctricas, siendo un gran punto a favor, debido a que con lo que contribuye a la disminución de emisión gases de efecto de invernadero, y así suavizar los efectos del cambio climático.
En Chile aparecen suspicacias con respecto a esta fuente de energía haciendo alusión a nuestra condición sísmica pudiendo ser peligroso por la posible fuga de radiación, sin embargo con el pasado terremoto del 27 de febrero, se pude decir que ha quedado demostrando que nuestro sistema constructivo esta a la altura para afrontar catástrofes de esa magnitud y poder resistir inversiones tecnológicas como estas de manera segura en caso de incidencias de estos fenómenos naturales.
El desarrollo de esta tecnología permitiría a nuestro país poder contar un sistema eficiente y barato que le daría a Chile a seguridad energética, así permitiría la energía suficiente para el crecimiento del país. Sin embargo, aun existen muchos obstáculos para poder llevarlos a cabo la realización de esta clase de proyectos que no solo significa desembolsar una gran suma de dinero para su inversión si no que conllevan un gran desafío país la realización de una planta de energía nuclear con fines energéticos.
Por Dino Bonatici.