viernes, 18 de junio de 2010

Las políticas del SAG para el control de plagas y epidemias en el sector agropecuario. (Reescritura)

SAG, Servicio Agrícola y Ganadero, es una entidad estatal encargada de apoyar el desarrollo de la agricultura, los bosques y la ganadería a través de la protección y mejoramiento de la sanidad de estos mediante políticas estrictas que su incumplimiento recae en onerosas multas. Controlando el ingreso y salida de material biológico al país, ya sea para evitar la introducción desde el extranjero de enfermedades o plagas que puedan afectar a los animales y vegetales que son producidos en nuestro país, así como velar por la buena calidad de nuestros productos que son enviados al extranjero.

La importancia de las políticas del SAG para el control de plagas y epidemias descansa bajo el hecho de la protección de la economía que es generada por el agro, ya que este sector aporta en un gran porcentaje al Producto Interno Bruto, además por el valor social que este genera al dar una gran cantidad de empleos estables. La protección a este sector es aun más necesaria ahora que nuestro país apunta a ser una Potencia Agroalimentaria y Forestal, en que mantener bajos costos de producción nos permite mantenernos en niveles competitivos con respectos a nuestros competidores en el mundo.

Por estas razones es que el SAG mantiene una vigilancia constante en las entradas del país así como un monitoreo constante de los huertos, con el fin de resguardar nuestra condición de isla biogeografica. Para así resguardar nuestra competitividad con respecto a los otros mercados y crecer como país, de no ser así, nuestro principal sector podría mermar su capacidad productiva lo que conllevaría una gran pérdida de empleos e ingresos para el país.

A modo de cumplimiento de estas políticas de control se han implementado onerosas multas a quienes no cumplan con la normativa, si bien algunos reclaman hasta no poder cuando se les cursa alguna multa, ese pago es insignificante con respecto al daño a la economía que podría generarse de no ser así, es tal la gravedad del asunto, que las multas deberían incluso ser aun más grandes para que así este actué como elemento disuasivo a quienes intentan ingresar productos prohibidos.

La labor del SAG es sin duda alguna muy importante para mantener nuestro desarrollo económico y social, sin el probablemente no tendríamos el crecimiento agrícola y forestal que hemos alcanzado estos últimos años y es por esto que creo que son necesarias sus políticas para el control de plagas y enfermedades en el sector agropecuario así como aumentar los costos de las multas por infracciones y aumentar la fiscalización, para que así, Chile logre su acometida de convertirse en una Potencia Agroalimentaria y Forestal.

Por Dino Bonatici A.

lunes, 7 de junio de 2010

Las políticas del SAG para el control de plagas y epidemias en el sector agropecuario.

SAG, Servicio Agrícola y Ganadero, es la una entidad estatal encargada apoyar el desarrollo de la agricultura, los bosques y la ganadería a través de lo protección y mejoramiento de la sanidad de estos. Controlando el ingreso y salida de material biológico al país, ya sea para evitar la introducción desde el extranjero de enfermedades o plagas que puedan afectar a los animales y vegetales que son producidos en nuestro país, así como velar por la buena calidad de nuestro productos que son enviados al extranjero.

La importancia de las políticas del SAG para el control de plagas y epidemias descansa bajo el hecho de la protección de la economía que es generada por el agro, ya que este sector aporta en un gran porcentaje al Producto Interno Bruto, además por el valor social que este genera al dar una gran cantidad de empleos estable. La protección a este sector es aun más necesaria ahora que nuestro país apunta a ser una Potencia Agroalimentaria y Forestal, en que mantener bajos costos de producción nos permite mantenernos en niveles competitivos con respectos a nuestros competidores en el mundo.

Por estas razones que el SAG mantiene una vigilancia constante en las entradas del país así como un monitoreo constante de los huertos, con el fin de resguardar nuestra condición de isla biogeografica que somos. Sin embargo, mucha gente, ya sea por ignorancia, o maldad, intenta ingresar al país con material biológico de dudosa calidad y sin regulación alguna, sin darse cuenta del riesgo que eso significa, como lo acontecido hace no mucho tiempo con el tema de la Lobesia, un polilla que afecta a la vid, y que ha aumentado a tal nivel los costos de producción que ha eliminado a muchos pequeños productores de uva de mesa, que no son capaces de costear los tratamiento para este mal.

A modo de protección se han implementado onerosas multas a quienes no cumplan con la normativa, si bien los incautos reclaman hasta no poder cuando se les cursa alguna multa, ese pago es insignificante con respecto al daño a la economía que podría generarse de no ser así, es tal la gravedad del asunto, que las multas deberían incluso ser aun más grandes para que así este actué como elemento disuasivo a quienes intentan ingresar productos prohibidos. Actuando de tal forma, que el miedo a las multas instaría a la instrucción de la gente para no cometer tales faltas.

La labor del SAG es sin duda alguna muy importante para mantener nuestro desarrollo económico y social, sin el probablemente no tendríamos el desarrollo agrícola y forestal que hemos tenido estos últimos años y es necesario que se sigua normando el control de plagas y enfermedades en el sector agropecuario así como aumentar los costos de las multas por infracciones y aumentar la fiscalización, para que así, Chile logre su acometida de convertirse en una Potencia Agroalimentaria Y Forestal.

Por Dino Bonatici A.